La TV Interactiva incluye programas de tele-visión en los que el televidente (o teleusuario) puede participar de alguna manera, así como la posibilidad de utilizar publicidad interactiva y ofrecer servicios a través de la televisión.
Como ejemplos de programación interactiva podríamos mencionar la posibilidad de votar en un concurso o apostar a quién ganará un partido o qué pasará en una serie. En el caso de la publicidad, un usuario intere-sado en un anuncio que está viendo puede seleccionar ver un video más largo sobre el mismo producto o ir a una página web interactiva (desde la televisión) donde podrá buscar todo lo que le interesa sobre dicho artícu-lo. No podemos olvidar los servicios interactivos, ya que son los primeros que se han comenzado a utilizar. Algunos bancos están ofreciendo desde hace tiempo la posibilidad de operar a través de la televisión y cuentan con canales propios en plataformas de televisión por satélite. También es posible encon-trar partes meteorológicos en los cuales uno elige qué zona le interesa y puede obtener la información en imágenes de televisión o en forma de parte escrito. Suponemos que nuevos servicios irán apareciendo poco a poco.
Las posibilidades que abre la TV Interactiva son enormes, y algunas todavía desconocidas, sólo el uso cotidiano de la tecnología nos permitirá descubrirlas.
Hay varias razones por las que la TVI no está todavía funcionando en todo su esplendor, la mayor parte de ellas técnicas.
La primera razón es que la TVI requiere un "canal de retorno", es decir, una forma en la que nosotros podemos informar al emisor de televisión, en tiempo real, de lo que queremos.
El camino de la TVI es todavía lento y tortuoso, sin un modelo económico claro y con cierta indefinición tecnológica, pero a la vez es una realidad que irá creando una demanda y forzará a los actores a buscar una forma de ofrecer los servicios a un coste razonable para los que pagan, pero a la vez lucrativo para sus empresas.